Mano a Mano llega a más de 87 mil hogares y muestra avances contra la pobreza en Guatemala
La estrategia Mano a Mano entró en una nueva etapa de balance público con una cifra que marca el tamaño de su alcance: 87 mil 445 hogares beneficiados en municipios históricamente excluidos de Guatemala. El dato fue presentado por el presidente Bernardo Arévalo durante La Ronda, en la Universidad del Valle de Guatemala, donde el Gobierno expuso avances de una política social pensada para atender pobreza y malnutrición desde el territorio.
Las intervenciones se están planteando como una ruta coordinada entre instituciones para mejorar condiciones básicas de vida. En comunidades donde durante años el Estado llegó poco o llegó tarde, Mano a Mano ha concentrado esfuerzos en vivienda saludable, saneamiento, acceso a servicios y acompañamiento institucional.

Arévalo insistió en que la estrategia parte de una idea sencilla, pero poderosa: usar información para llegar primero a quienes enfrentan mayores privaciones. El Registro Social de Hogares aparece como una herramienta clave en ese proceso, con casi un millón de hogares registrados y alrededor de cinco millones de personas identificadas para recibir atención focalizada.
El Gobierno reporta más de 900 mil intervenciones acumuladas mediante 11 instituciones públicas. Esa articulación permite que los apoyos no se limiten a una sola entrega, sino que combinen acciones de salud, nutrición, vivienda, agua, saneamiento y otros componentes relacionados con la pobreza multidimensional.
La evaluación de la UVG pone números al avance
El estudio presentado por la Universidad del Valle de Guatemala y J-PAL aporta una lectura técnica sobre los cambios observados en los municipios atendidos. Según lo expuesto por el ministro de Desarrollo Social, Abelardo Pinto, la evidencia permite estimar una reducción de cinco puntos porcentuales en la pobreza multidimensional dentro de los 25 municipios analizados, al pasar de 83.8% a 78.7%.
Uno de los ejemplos más visibles está en el área Ixil, declarada libre de pisos de tierra en mayo. Para muchas familias, sustituir un piso de tierra por uno de cemento cambia la vida cotidiana de manera inmediata: reduce exposición a humedad, polvo y enfermedades, mejora la higiene del hogar y ofrece una sensación de dignidad que difícilmente cabe en una estadística.
Mano a Mano todavía enfrenta el reto de ampliar cobertura, sostener la coordinación entre instituciones y adaptar sus acciones a las particularidades de cada comunidad. Sin embargo, los resultados presentados muestran un avance importante en territorios donde la pobreza y la malnutrición han marcado generaciones
